¡Asistimos al Evento de MADRI+D sobre el futuro de los Vehículos no tripulados y la Inteligencia Artificial!

El Refugio Azul asiste al evento “Taller para Inversores de la Red BAN madri+d” propuesto por Madri+d que forma parte del programa “Investment Readiness”, en el que se buscamos apoyar a los inversores de la Red a seguir informando su criterio inversor.

El taller versaba sobre Machine Learning, Inteligencia Artificial y Vehículos no Tripulados y ha sido impartido por diferentes expertos de la multinacional Indra.

IMG_20180509_110727

El Refugio Azul busca encontrar en este tipo de eventos dos recursos básicos:

Conocimiento de las nuevas tecnologías, qué organizaciones están haciendo qué y hacia dónde se dirigen esas nuevas tecnologías, qué potenciales aplicaciones tienen esas innovaciones en el mundo de la Economía Circular y los ODS y qué nichos o sectores está aun por emerger.

Contactos con los que poder establecer alianzas y colaborar en el presente con el desarrollo del CIDEC (Centro de Innovación y Desarrollo para la Economía Circular) o en un futuro con el desarrollo de nuevas tecnologías de manera conjunta.

De esta sesión nos quedamos con un concepto que creemos que toca de manera directa a la Economía Circular por su relación con el movimiento de Código Abierto y por la integración dentro de los paradigmas de la Industria 4.0 que es el concepto de: Ética de Datoso mejor dicho, Ética de gestión de datos. Es un mundo que queda por explorar y que es imprescindible para construir un futuro digital y respetuoso con el Medio ambiente y con la Sostenibilidad de la Vida.

Anuncios

Al EGO como aliado

En particular, un equipo dirigido por el psicólogo Dan Ariely ha demostrado que los individuos ayudan más a una buena causa si son observados por los demás (confirmando diferentes experimentos y la hipótesis de que la gente está efectivamente motivada por la imagen que proyecta de sí misma) y, sobre todo, que los incentivos monetarios son muy poderosos cuando la ayuda no es observada, pero -en sus experimentos- tienen poco impacto cuando es observada: acorde con la teoría, los individuos tienen en ese caso miedo de que su contribución sea interpretada como un signo de codicia más que de generosidad y, por tanto, que la señal que envían a los demás no sea la que ellos pretenden enviar.

Jean Tirole – La economía del bien común

Llevo unos días dándole vueltas a la pregunta: ¿por qué nos va a ayudar la gente? Nos van a ayudar porque en pleno siglo XXI las personas están muy concienciadas con el Calentamiento global… Nos van a ayudar porque los ciudadanos son conscientes de que la Economía Circular es realmente una alternativa viable al modelo actual tan dañino para el medioambiente… Nos van a ayudar porque la sociedad ha decidido pasar a la acción ante la inmovilidad de los políticos… ¿Nos van a ayudar?

¿El fin justifica los medios?

¿Sería ético el aprovechar la vanidad de las personas para conseguir un objetivo más amplio? En nuestro caso, ciertamente podríamos “justificarlo” sin ningún problema y nadie pondría pega alguna, salvo aquellos que ponen pegas a todo, que mira tú por donde, son muchos de los que promueven movimientos sociales tan necesarios e imprescindibles hoy en día como la defensa de los derechos humanos, el feminismo, la defensa del medioambiente, etc. He aquí la eterna diatriba: ser éticos al estilo de los movimientos sociales, que no lo olvidemos nunca, son los que han hecho que ahora iniciativas como la nuestra puedan tener un hueco en esta sociedad, o ser pragmáticos y aprovechar los conocimientos y las herramientas del marketing para hacer que nuestra iniciativa llegue a generar un impacto representativo.

Unos te dirán que los valores, las formas y la ideología es lo único que tenemos en este valle de lágrimas que es la vida, y que es en las calles donde se consiguen las cosas; y otros te dirán que si quieres realmente conseguir un cambio significativo, si quieres que tu idea suene más allá de la Puerta del Sol, tienes que usar las herramientas que el marketing y el mercado pone a tu disposición.

Aquí sigo sin saber muy bien cual es la respuesta “correcta” sabiendo que lo bueno y lo malo, como ya dije en un post anterior, no trae nada bueno (ni malo). 

El corazón me pide ser social y confiar en la bondad y la actitud justa de las personas, pero la cabeza y sobretodo las estadísticas me hacen dudar. El 96% de las personas responde activamente ante incentivos tangibles, mientras que únicamente entorno al 40% lo hacen ante incentivos intangibles. ¿Qué es mejor? atraer a ese 40% comprometido o poder atraer a la totalidad de la población, aun sabiendo que si se agotan los incentivos un porcentaje muy amplio abandonará… Hablar a las personas que ya están concienciadas es llover sobre mojado, pero concienciar a través de “golosinas” puede generar una relación tóxica y poco productiva.

Si a alguien se lo ocurre alguna idea…

 

De toda la vida

El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que era.

Paul Valéry (1871-1945) Escritor francés.

Desde que el mundo es mundo ha habido dos clases de personas: los que añoran tiempos pasados que nunca vivieron y los que proyectan en el futuro tiempos que quieren vivir en el presente. Luego están aquellos que dicen vivir el día a día, el presente; ¡VIVIR LA VIDA! pero que no son más que indecisos que no saben por cual de los dos grupos enamorarse.

Con las personas que se consideran ecologistas pasa un poco parecido. Hay personas que defienden el decrecimiento o alguna de sus variables (ecovillas, permacultura, ruralismo, etc) pero que al final vienen a decir lo mismo: consumamos menos o nos vamos a ir a la ******, y luego están los que defienden el crecimiento, mal entendido como desarrollo sostenible o economía verde, que promete una fórmula para que los países (primer mundo) puedan seguir aumentando su PIB indefinidamente, pero con las garantías de no estar perjudicando al medioambiente.

Este es uno de los grandes problemas de la humanidad, A en contra de B, y el problema es que entre A y B no hay ninguna letra. Los buenos contra los malos, sin existir nunca ni buenos ni malos.

Pero hay un elemento diferenciador en este caso:

noun_990548_cc

Mejor dicho, la falta de tiempo. Literalmente no tenemos tiempo, en el Informe Stern se marca el 2030 como una de las primera Deadlines ecológicas, una linea roja en la que de no haber cumplido con los objetivos marcados por los científicos de reducción de GEI, las consecuencias y sobretodo la velocidad a la que se sucederán las diferentes catástrofes medioambientales aumentará exponencialmente. Esto no va de que aumente 1º o 3º la temperatura, ese no puede ser el baremo con el que se mida el cambio climático (al que habría que empezar a llamar por su nombre real Calentamiento Global) va de que en unos años habrá más plástico (en peso) que peces en los océanos, va de que las migraciones por causas naturales se incrementarán y habrá más de 200 millones de refugiados climáticos, va de que se perderá el 70% de la biodiversidad de la tierra.

Nunca me ha gustado nunca el uso del miedo como fórmula de concienciación, de hecho El Refugio Azul nace justamente con el propósito de positivar el cambio, de alentar a las personas a tomar partida en este reto maravilloso que se nos plantea. Pero he creído necesario poner a la vista unos pocos datos de los miles que hay para decir una vez más, que no podemos seguir con la lucha ideológica, ni A ni B, ni buenos ni malos, ni hippies ni capitalistas.

Hay que tragarse el ego y ponerse a currar