Merchandising y Regalos en eventos, enemigos silenciosos de la Economía Circular

Bolígrafos, tarjeteros, blocs de notas, subrayadores, llaveros de mala calidad… destino: la basura. ¿Sostenibilidad?

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Cartón, plástico de distintos tipos, acero, aluminio, textil; hasta 8 componentes diferentes en el regalo de asistencia a una conferencia.

Cada día entendemos menos el porqué de estos “regalos” o aparatosas entradas y sistemas de identificación. La Innovación Digital nos permite medir las emisiones exactas de CO2 de un coche a un km de distancia con una cámara, nos permite tomar una medida con precisión milimétrica desde un satélite, y seguimos usando tarjetas de identificación de cartón metidas en una funda de plástico y sujetas al cuello con una cinta de polyester…

¿Por qué no usar identificaciones digitales? y decimos más ¿por qué no usar exclusivamente identificaciones digitales? El Desarrollo Sostenible no solo ha de poner el foco en los agentes mainstream como son las energías renovables, el transporte limpio y la agricultura ecológica, evidentemente que sin esos cambios no podremos alcazar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pero las acciones muy específicas y que a priori parecen de poco calado, pueden generar grandes beneficios para el medioambiente.

Pensad por un momento la cantidad de festivales, congresos, eventos, ferias, etc que se celebran a diario en el mundo, y ahora pensad los cientos de toneladas de plástico que se necesitan para producir los bolígrafos, tarjeteros, identificaciones, etc a diario. La cantidad de tinta (base de petróleo) la cantidad de metal para las pinzas que sujetan las tarjetas, el CO2 generado en su transporte y producción; y  total para qué…

Entrada a un festival
La entrada para un festival. Enviada por correo. Papel, plástico, cartón, goma y textil.

Para que acaben en la basura (todo mezclado por supuesto)

Por Luis Morales

¡Empezamos a prototipar!

¡Comenzamos a ensuciarnos las manos!

El cubo km 1 es un cubo hecho de 150 g de plástico reciclado y transformado a través de la maquinaria dispuesta en el Workspace de plástico del CIDEC. El hecho de que sean 150g exáctamente está directamente relacionado con la contaminación generada por el transporte en vehículo privado; la cantidad media en peso que genera un coche por km recorrido es de 150 g/CO2.

El objetivo de este producto es visualizar de manera evidente y tangible el gran problema medioambiental que supone un sistema de transporte basado en el vehículo privado. El Cubo Km 1 cuenta también con una comparativa visual sobre la cantidad de CO2 producido por los distintos tipos de transporte urbano (contaminantes) con el propósito de incentivar y motivar a los ciudadanos a usar el transporte público para sus desplazamientos.

Es un producto enfocado a concienciar y a generar un debate sobre la viabilidad de los sistemas actuales de movilidad ciudadana.

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El primer cubo se hará con el plástico (PP) obtenido de transformar tapones de tetrabriks de leche que hemos ido acumulando a lo largo de varias semanas; muchos cafés han sido necesarios para acumular la materia prima ^^.

En primer lugar hemos triturado dichos tapones y posteriormente se fundirán a la temperatura de 200º en un horno de sobremesa, se verterá el plástico fundido en un molde de acero que le confiera la forma de cubo y se presionará mediante un gato hidráulico para conseguir una pieza compacta y sin burbujas. Por último mediante un torno de mano y un bisturí para madera se tallarán los elementos visuales e informativos en los distintos dorsos del cubo.

Compression-imageParte de arriba del cubo(1)

¡Esto marcha!

De toda la vida

El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que era.

Paul Valéry (1871-1945) Escritor francés.

Desde que el mundo es mundo ha habido dos clases de personas: los que añoran tiempos pasados que nunca vivieron y los que proyectan en el futuro tiempos que quieren vivir en el presente. Luego están aquellos que dicen vivir el día a día, el presente; ¡VIVIR LA VIDA! pero que no son más que indecisos que no saben por cual de los dos grupos enamorarse.

Con las personas que se consideran ecologistas pasa un poco parecido. Hay personas que defienden el decrecimiento o alguna de sus variables (ecovillas, permacultura, ruralismo, etc) pero que al final vienen a decir lo mismo: consumamos menos o nos vamos a ir a la ******, y luego están los que defienden el crecimiento, mal entendido como desarrollo sostenible o economía verde, que promete una fórmula para que los países (primer mundo) puedan seguir aumentando su PIB indefinidamente, pero con las garantías de no estar perjudicando al medioambiente.

Este es uno de los grandes problemas de la humanidad, A en contra de B, y el problema es que entre A y B no hay ninguna letra. Los buenos contra los malos, sin existir nunca ni buenos ni malos.

Pero hay un elemento diferenciador en este caso:

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Mejor dicho, la falta de tiempo. Literalmente no tenemos tiempo, en el Informe Stern se marca el 2030 como una de las primera Deadlines ecológicas, una linea roja en la que de no haber cumplido con los objetivos marcados por los científicos de reducción de GEI, las consecuencias y sobretodo la velocidad a la que se sucederán las diferentes catástrofes medioambientales aumentará exponencialmente. Esto no va de que aumente 1º o 3º la temperatura, ese no puede ser el baremo con el que se mida el cambio climático (al que habría que empezar a llamar por su nombre real Calentamiento Global) va de que en unos años habrá más plástico (en peso) que peces en los océanos, va de que las migraciones por causas naturales se incrementarán y habrá más de 200 millones de refugiados climáticos, va de que se perderá el 70% de la biodiversidad de la tierra.

Nunca me ha gustado nunca el uso del miedo como fórmula de concienciación, de hecho El Refugio Azul nace justamente con el propósito de positivar el cambio, de alentar a las personas a tomar partida en este reto maravilloso que se nos plantea. Pero he creído necesario poner a la vista unos pocos datos de los miles que hay para decir una vez más, que no podemos seguir con la lucha ideológica, ni A ni B, ni buenos ni malos, ni hippies ni capitalistas.

Hay que tragarse el ego y ponerse a currar